La gestión forestal, un reto urgente en Cataluña

La gestión forestal, un reto urgente en Cataluña

1 abril 2015

El pasado 31 de marzo el primer canal de la Televisión de Cataluña (TV3) programó en horario de prime time un reportaje sobre el estado de los bosques en Cataluña, poniendo el foco en la desatención a la que se han visto sometidos desde hace décadas. No es anecdótico. La ausencia generalizada de gestión de las masa forestales, debido fundamentalmente a razones de carácter socioeconómico, supone riesgos severos asociados a la acumulación de combustible y a la baja calidad de los bosques, convertidos en auténticos polvorines.

Los expertos tienen claro su diagnóstico: sin gestión forestal se acabarán produciendo grandes incendios forestales descontrolados como los que acontecen con cierta recurrencia en las grandes extensiones de Australia y América del Norte, y más recientemente, también en países del área mediterránea como Grecia y Portugal. Así las cosas, los mismos expertos coinciden en la ineficiencia de invertir en potentes medios de control y extinción de incendios sin un planteamiento previo basado en la actuación preventiva, que pasa inexorablemente por la gestión forestal y la mejora del estado de los bosques.

Los datos indican que actualmente la mitad del territorio catalán está ocupado por bosques, de los que solamente un 10% recibe una gestión adecuada. El resto o tiene una gestión insuficiente o ha quedado directamente abandonado. Para matizar la contundencia de estos datos, un apunte optimista: desde hace unos años se han puesto en marcha nuevas iniciativas con efectos positivos sobre los bosques. Un ejemplo es el fomento de la gestión forestal llevado a cabo desde el año 2000 en la provincia de Barcelona mediante la creación de asociaciones de propietarios forestales y la participación de los ayuntamientos. En esta línea, la Diputación de Barcelona lleva invertidos más de 19 M de euros en restauración de zonas quemadas y gestión forestal para la prevención de incendios, con un total de 26.000 ha trabajadas.

En este contexto, proyectos como el LIFE Montserrat cuyos objetivos se centran en el incremento de la gestión forestal y la puesta en valor de actividades tradicionales de aprovechamiento de los espacios forestales, como la ganadería extensiva en zonas de montaña mediterránea, adquieren una especial relevancia. El éxito de este tipo de proyectos, con efectos positivos tanto para la prevención de incendios forestales como para la conservación del patrimonio natural y el desarrollo económico local, pueden actuar de punta de lanza en favor de un cambio significativo de la sociedad en relación a los bosques y el grado de atención que requieren.

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